Por Miguel Angel Flores Manzo
rockerdoom9@gmail.com
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Sitiando a la soledad con robots, continuamos con la segunda parte de este fantástico relato.
“- ¿Que se siente trabajar entre tantos hombres, en un mundo dominado por los hombres?- Pregunta textual de un periodista, durante el auge en la carrera espacial.
-En realidad es dominado por las computadoras y por la maquinaria.-
Responde con una leve sonrisa y tono seguro la ingeniera.”
Fragmento de un reportaje a Poppy Northcutt, ingeniera en la NASA de la misión Apolo.
Entramos en una era donde la interacción de los humanos y la robótica pasa de ser un entretenimiento a ser esencial, donde fuertes lazos laborales y sociales comenzarán a hacerse más presentes en las próximas décadas.
¿Porqué una persona decide relacionarse afectivamente con un muñeco realista o un robot? ¿Acaso enfrentamos una decadencia de las relaciones humanas y la solución es la compañía robótica, que se amoldará a nuestras necesidades sin traernos demasiados problemas? Tanto en lo social, como en lo laboral y hasta en lo sexual.
La sociedad cambia, evoluciona, toma senderos imprevistos en ocasiones. Interpretar estas conductas y sus implicancias ayuda a conocer el mundo en que vivimos y su devenir.
En diciembre del 2019 una noticia sorprendió a no pocas personas, un matrimonio pendía de un hilo por una actualización de software. Un año atrás, Akihiko Kondo se casaba, previo desembolso de dieciocho mil dólares, con su asistente virtual Hatsune Miku. Este hombre quien había sido rechazado por las mujeres por su alto consumo de animé, decidió dedicarle su amor y compromiso a un holograma.
Miku es un holograma de largos cabellos blancos azulados de unos cuarenta centímetros de altura, contenido en un recipiente a modo de frasco. Su modelo de fabricación es GTBX-1, asistente virtual.
Puede controlar dispositivos conectados a través de internet, brindar recordatorios y activar alarmas.
¿Quién sabe? Con las actualizaciones de software, si es que la compañía las fabrique.
¿Cuán próspero se vuelva ese novedoso matrimonio?
Luego, durante el 2017 en España, se inauguró el primer prostíbulo de muñecas hiperrealistas de silicona llamado Lumidoll. En aquel momento las voluptuosas sex doll ofrecían sus servicios a ciento veinte euros la hora, con las medidas de higiene correspondientes. Esto trajo repercusiones desde lo legal y laboral.
Conxa Borrel presidente de la asociación de profesionales del sexo opinaba así sobre la cuestión: “Las sex doll no van a sustituirnos, cumplen su función como fantasía pero no amenazan nuestra profesión. Japón nos lleva tres vidas de ventaja a la hora de cumplir fantasías”.
La realidad nos sacude tres años después con Samantha, la creación del nanotecnólogo Sergei Santos.
Esta muñeca erótica dotada de inteligencia artificial y armazón articulado puede comunicarse y hasta decir que no, si es tratada de manera abusiva. Su software en modo ficticio responde a los estímulos adecuados del los humanos, llegando a “apagarse” si es maltratada.
Este robot con la altura y las formas de una mujer exuberante, fabricado en TPE, gracias a su algoritmo inteligente puede relacionarse emocionalmente, desde sentirse aburrida hasta experimentar un orgasmo, por los sensores ubicados en su cuerpo.
Esto ha desatado una verdadera puja por la compañía que logre crear la muñeca o el muñeco más inteligente y realista, para complacer la creciente demanda del mercado. En este nuevo comportamiento humano la máquina comienza a cercar a la soledad, las personas interactúan con sus compañeros robóticos con mayor asiduidad. Tanto con los que pueden cumplir una función sexual o los que no, las novedades nos sorprenden cada año y no alcanzarían treinta páginas para llegar a describirlas.
Por último, para que se comprenda el impacto de estas tecnologías en nuestras vidas, cabe citar el experimento social realizado por el cineasta Jimmy Mehiel. En una también astuta movida de marketing, se le abrió una cuenta en la aplicación de citas Tinder, a la muñeca de inteligencia artificial Harmony.
"Hola, soy una robot sexualmente capaz, anatómicamente correcta, con la IA más avanzada disponible.” Así se presentaba a Harmony. Por increíble que parezca en solo dos horas recibió noventa y dos solicitudes de cita.
La pregunta es: ¿Esta tendencia que comenzó con fuerza en Japón y avanzó por Europa y el mundo, se volverá tan común que precisará de leyes para regularla?
Ante una posible decadencia de los vínculos sociales ¿Hemos decidido sitiar a la soledad con robots?
Amaya la muñeca de TPE lucía muy sensual en ropa interior de encaje, ante la tenue luz de la habitación y los relámpagos refulgentes en la ventana cercana.
El maduro japonés se acerco a ella, la televisión estaba baja, habían mirado el capítulo cuatro rodado en Tailandia, de la popular serie de terror Folklore.
Luego, la besó en su tersa mejilla sintiendo el delicioso perfume con que el la peinaba y contempló su belleza sintética.
Finalmente, sabiendo que ella no se sentía animada esa noche, Fujita con ternura la arropó y durmieron juntos como la pareja perfecta que eran.




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