
En las últimas horas una noticia comenzó a recorrer el mundo a toda prisa: IBM decidió abandonar el desarrollo de tecnología de reconocimiento facial. ¿Por qué la compañía tomó esta medida? Y ¿cómo influyeron en esta decisión las protestas masivas contra el racismo institucional en Estados Unidos?
Una de las enseñanzas más notorias que hemos tenido en los últimos meses es el rol fundamental de la tecnología en nuestras vidas. Esta es, definitivamente, una herramienta fundamental para la interacción social, para el trabajo, para la economía y para la salud. Pero como todo recurso, su valor reside en el uso que hacemos de este.Como dice la canción: “La máquina la hace el hombre y es lo que el hombre hace con ella”. En este caso, la tecnología la hacemos los seres humanos y termina siendo, precisamente, lo que los seres humanos hacemos con ella.
En este sentido, desde IBM en el marco de las políticas de uso responsable de la tecnología, decidieron que el desarrollo de software de reconocimiento facial resulta, al menos, controversial. Y por esta razón, optaron por dejar abandonar este tipo de productos.
El CEO de IBM, Arvind Krishna, envió una carta al Congreso de Estados Unidos para informar que la empresa dejará de desarrollar sistemas de reconocimiento facial. En dicha carta, se enfatizó en la importancia de desarrollar políticas de tecnología responsable que ayuden a las instituciones a proteger a las comunidades, pero que no promuevan la discriminación o la injusticia racial.
Esto ocurre en el contexto de las protestas masivas realizadas en Estados Unidos contra el racismo institucional, tras la muerte de George Floyd durante un arresto policial en Minneapolis.
Krishna aseguró en su carta que la compañía se opone firmemente al uso de cualquier tecnología para la “videovigilancia masiva, el perfil racial, las violaciones de los derechos humanos y las libertades básicas”. Por esta razón IBM “ya no ofrece el software de análisis o reconocimiento facial de uso general”.
¿Qué es la tecnología de reconocimiento facial?
Desbloquear nuestro móvil, pagar en establecimientos, sacar dinero en cajeros automáticos y atravesar controles en aeropuertos, son sólo algunas de las formas de uso de los sistemas de reconocimiento facial en el día a día.Pero ¿qué es, en esencia, el reconocimiento facial?
Básicamente, se trata de una forma de autenticación que utiliza medidas corporales para verificar la identidad de las personas.
Se basa en la biometría que, en el campo de las Tecnologías de Información (IT), es la aplicación de técnicas matemáticas y estadísticas sobre los rasgos físicos de un individuo, para verificar su identidad.
Las huellas dactilares, la retina o el iris, los patrones faciales o la geometría de la palma de la mano, son ejemplos de características físicas que se toman en la biometría para determinar la identidad de alguien.
La información obtenida de las medidas que se extraen de la imagen se transforma en información alfanumérica, mediante un software específico. Con esto se obtiene un código único y es lo que se usa para rastrear en la base de datos una coincidencia.
Por un lado, estos sistemas se utilizan para la identificación de personas por parte de las fuerzas de seguridad. De esta manera, el reconocimiento facial ya es una de las herramientas que emplean las autoridades para identificar criminales o realizar controles en distintos tipos de establecimientos como los aeropuertos. Lo controversial de esta clase de medidas es que, en estos casos, las personas no dan su consentimiento para pasar por ese tipo de cámaras.
Otro uso que se le da a la tecnología de reconocimiento facial es a través del marketing. Actualmente, ya se ofrecen anuncios en función del rostro de una persona. De acuerdo con los expertos del sector, es una estrategia con mucho potencial. Sin embargo, no deja de ser polémica, dado que se trata de una invasión notable a la privacidad.
La incorporación de software de reconocimiento facial en casas “inteligentes” es otra de las alternativas. Así como también el uso de la tecnología en aplicaciones para smartphones.
En mayo de 2019, San Francisco se convirtió en la primera ciudad en Estados Unidos en prohibir el uso de la tecnología de reconocimiento facial. Esto fue todo un hito, teniendo en cuenta que se trata de la urbe más tecnológica del país.
Se basa en la biometría que, en el campo de las Tecnologías de Información (IT), es la aplicación de técnicas matemáticas y estadísticas sobre los rasgos físicos de un individuo, para verificar su identidad.
Las huellas dactilares, la retina o el iris, los patrones faciales o la geometría de la palma de la mano, son ejemplos de características físicas que se toman en la biometría para determinar la identidad de alguien.
¿Cómo funcionan los sistemas de reconocimiento facial?
Los sistemas de reconocimiento facial primero capturan una imagen bidimensional o tridimensional del rostro de una persona. Luego, comparan la información principal de esa imagen con una base de datos de imágenes ya conocidas. Lo que se buscan son coincidencias con el fin de determinar quién es esa persona.La información obtenida de las medidas que se extraen de la imagen se transforma en información alfanumérica, mediante un software específico. Con esto se obtiene un código único y es lo que se usa para rastrear en la base de datos una coincidencia.
¿Para qué se puede utilizar la tecnología de reconocimiento facial?
Una de las cuestiones que siempre ha despertado un notable interés para usuarios, empresas y gobiernos, son los múltiples usos de la tecnología de reconocimiento facial.Por un lado, estos sistemas se utilizan para la identificación de personas por parte de las fuerzas de seguridad. De esta manera, el reconocimiento facial ya es una de las herramientas que emplean las autoridades para identificar criminales o realizar controles en distintos tipos de establecimientos como los aeropuertos. Lo controversial de esta clase de medidas es que, en estos casos, las personas no dan su consentimiento para pasar por ese tipo de cámaras.
Otro uso que se le da a la tecnología de reconocimiento facial es a través del marketing. Actualmente, ya se ofrecen anuncios en función del rostro de una persona. De acuerdo con los expertos del sector, es una estrategia con mucho potencial. Sin embargo, no deja de ser polémica, dado que se trata de una invasión notable a la privacidad.
La incorporación de software de reconocimiento facial en casas “inteligentes” es otra de las alternativas. Así como también el uso de la tecnología en aplicaciones para smartphones.
Las controversias en torno a la tecnología de reconocimiento facial
Podríamos decir que los sistemas de reconocimiento facial, desde sus inicios, generaron controversias. Sin embargo, en los últimos años el tema ha tomado notoriedad en varias ocasiones.En mayo de 2019, San Francisco se convirtió en la primera ciudad en Estados Unidos en prohibir el uso de la tecnología de reconocimiento facial. Esto fue todo un hito, teniendo en cuenta que se trata de la urbe más tecnológica del país.
¿Por qué el ayuntamiento tomó esta decisión?
Porque se decidió que debía primar el derecho a la privacidad y a la protección de las minorías. Sobre todo, si la herramienta es utilizada por agencias de seguridad. En este sentido, se hizo caso a diversos estudios que dejaron en evidencia el margen de error mucho más amplio de la tecnología con afroamericanos.
Las autoridades de San Francisco aseguraron que el reconocimiento facial supondría un paso adelante hacia una mayor represión estatal enfocada en las minorías.
Por otro lado, también se criticó, en aquel entonces, el uso de estos sistemas por parte de empresas para acciones de marketing. Se advirtió que miles de establecimientos de todo el mundo ya utilizan esta clase de software para averiguar las emociones de los clientes ante determinados productos.
Ahora, es IBM la que decide decirle adiós a un producto que incluso desde la empresa se impulsó y desarrolló durante varios años. En la carta al Congreso, el CEO de la compañía también instó al estado norteamericano a iniciar un diálogo sobre si estos sistemas deberían usarse en las agencias nacionales de seguridad.
Como podemos ver, este es quizá, uno de los debates éticos más claros sobre las implicancias del uso de la tecnología en la vida de los ciudadanos. Tal vez seamos testigos del inicio de una discusión a la que le queda mucho por delante.
Las autoridades de San Francisco aseguraron que el reconocimiento facial supondría un paso adelante hacia una mayor represión estatal enfocada en las minorías.
Por otro lado, también se criticó, en aquel entonces, el uso de estos sistemas por parte de empresas para acciones de marketing. Se advirtió que miles de establecimientos de todo el mundo ya utilizan esta clase de software para averiguar las emociones de los clientes ante determinados productos.
Ahora, es IBM la que decide decirle adiós a un producto que incluso desde la empresa se impulsó y desarrolló durante varios años. En la carta al Congreso, el CEO de la compañía también instó al estado norteamericano a iniciar un diálogo sobre si estos sistemas deberían usarse en las agencias nacionales de seguridad.
Como podemos ver, este es quizá, uno de los debates éticos más claros sobre las implicancias del uso de la tecnología en la vida de los ciudadanos. Tal vez seamos testigos del inicio de una discusión a la que le queda mucho por delante.



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